Sermones para dormir

Algunos hermanos que predican parecen ignorar al público. Se paran tras un púlpito y hablan como si nunca más disfrutarán de esa habilidad. Su sermón se convierte en un extenso y aburrido monólogo (es como si predicaran para sí mismos y no para los demás). Es cierto, y quizá algunos de mis hermanos predicadores se enojarán, pero buenos y sinceros hermanos no siempre dan buenos sermones. He visto a muchos cristianos y cristianas dormir durante la mayor parte de un sermón. Y es fácil juzgarles de personas de poca fe por no poder escuchar un mensaje durante una hora. Sin embargo, ¿se ha preparado usted hermano predicador para hablar por una hora? ¿Posee la habilidad de mantener el interés de la congregación durante 60 minutos? Creo que es importante reconocer nuestras limitaciones. Los manuales y libros acerca de la preparación de sermones aconsejan que lo ideal es un mensaje de treinta minutos . Pero he visto un síntoma entre algunos evangelistas y líderes que usan el púlpito: creen q...